El Diario
Weiner impone su estilo
El congresista de Brooklyn y Queens prefiere ser “activo y agresivo antes que pasivo”
Eva Sanchis/EDLP
Nueva York — En una ciudad de dinast???as pol???ticas, un veinteañero larguirucho y escu???lido os??? hace 14 años postularse a concejal con una campaña de cinco palabras: “Ninguna promesa - s???lo trabajo duro”.
Anthony Weiner fue elegido concejal tras derrotar a 10 candidatos, y en 1998, con una f???rmula similar, se convirti??? en congresista de Queens y Brooklyn. En el 2005, Weiner ambiciona la alcald???a, y una vez m???s, ha desempolvado sus antiguas armas.
El congresista, de 40 años, ha lanzado una campaña de limitados recursos, pero energ???a ilimitada, en la que puede vérsele en cualquier evento con al menos un votante. Esto lo ha aprendido de su mentor, el senador Charles Schumer, para el que trabaj??? tras salir de la universidad.
Aunque aparece rezagado en las encuestas, junto a Gifford Miller, Weiner recientemente ha llamado la atenci???n de algunos dem???cratas por su pasi???n al criticar al alcalde Michael Bloomberg y a sus contrincantes dem???cratas. En un evento en el hotel Grand Hyatt, un ceñudo Weiner estuvo a punto de levantarse de su silla mientras Fernando Ferrer hablaba de su plan educativo.
El “estilo Weiner” es alabado por algunos dem???cratas y mirado con recelo por otros. “Es una buena estrategia, la gente est??? prestando atenci???n a lo que dice, y él est??? hablando de temas que necesitan discutirse”, asegura el asamble???sta Scott M. Stringer, quien a???n no ha anunciado a qué candidato respaldar???. El asamble???sta Peter Rivera, que tampoco lo ha hecho, opina que Weiner busca m???s ganar popularidad que discutir los temas: “Los otros candidatos dem???cratas no se est???n atacando; Weiner quiere distinguirse de esta forma, ya que es el menos conocido”.
La energ???a de Weiner en los eventos p???blicos es la misma con la que recibi??? hace pocos d???as a una periodista —“hello, hello, hello”— en su min???sculo cuartel de campaña del Bajo Manhattan, donde un papel escrito a mano y pegado con celo a una puerta — “Anthony Weiner”— te da la bienvenida.
Sentado en una oficina amueblada con s???lo tres sillas, Weiner neg??? que su ???nico objetivo en estas elecciones sea aumentar su popularidad, quiz???s para futuras contiendas: “Los que especulan que no tengo nada que perder, no entienden que esta campaña no es sobre m??? ni sobre otros candidatos, sino sobre el futuro de Nueva York”.
Weiner, que suele usar el humor en sus cr???ticas (recientemente se defini??? como un “milionario” por su patrimonio en miles de d???lares, frente al “billonario” Bloomberg), afirm??? que el “estilo Weiner” consiste en ser “activo y agresivo antes que pasivo”: “Cuando luchas por Nueva York, no puedes decir que éste es un negocio como otro cualquiera, como hace Bloomberg”.
Weiner record??? que, al margen del estilo, él fue el primer candidato dem???crata en divulgar su programa: “Fui el primer candidato en presentar, en enero, un plan para reformar la educaci???n p???blica”.
La agenda de Weiner est??? dirigida, sobre todo, a la clase media. Una de sus propuestas consiste en reducir un 10% los impuestos a los ciudadanos que ganan menos de 150,000 d???lares anuales y aumentarlos a los millonarios.
El dinero de este aumento estar???a destinado a reducir el tamaño de las aulas, incrementar el salario de los profesores y aumentar la seguridad de las escuelas p???blicas, un plan influenciado por la experiencia de su madre, profesora de instituto durante 34 años.
Weiner coincide con Miller en que aceptar???a la construcci???n de un estadio de los Jets “pero en la que es su casa, esto es, en Queens”.
Junto a la dificultad de lograr los votos latinos (en una encuesta de la Universidad Quinnipiac del 30 de marzo s???lo cosech??? el 5% de estos votos) a Weiner se le presenta otro escollo en estas elecciones, conquistar los votos blancos que codicia Miller, el presidente del Concejo. “El duelo entre ellos es muy similar al de Alan Hevesi y Peter Vallone hace cuatro años, es una situaci???n dif???cil para ambos”, asegura George Artz, un analista pol???tico que no asesora a ning???n candidato en estas elecciones.
Weiner afirm??? que la fuerza acumulada tras haber realizado todas sus campañas casi puerta por puerta es todo lo que necesita en estas elecciones: “No vengo de una familia pol???tica, pero vengo de una familia real de Nueva York. Mi padre fue la primera persona de mi familia en ir a la universidad y yo estudié en escuelas p???blicas; sé lo que es luchar”.